Declarar la ilegitimidad en el ejercicio del poder del régimen de Daniel Ortega por parte del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) es lo que pide un grupo de nicaragüenses organizados.

Nicaragüenses en el Mundo (NEEM), Organización de Víctimas de Abril (OVA), Unidad Gremial por Nicaragua (UNG), Grito de Abril, nicaragüenses en el Exilio (NE) y la Asociación de Familiares de Presos Políticos (AFPP), hicieron la petición para que en la Asamblea General de la OEA a celebrarse en octubre próximo los países del hemisferio apoyen la petición.

Según la solicitud, el régimen tiene sumido al país en una crisis mediante el establecimiento de un estado de sitio y de excepción de facto que viola todos los derechos humanos así lo ha constatado la Comisión Interamericna de Derechos Humanos, CIDH.

En la petición se señala que todas las gestiones diplomáticas realizadas hasta ahora por la OEA han sido infructuosas, incluyendo las encaminadas a una reforma electoral y se reconoció que todos estos actos conducen a una alteración del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático en los términos del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana.

Haydee Castillo, en representación de nicaragüenses en el Mundo, menciona “desde julio empezamos a recolectar y en este momento la carta está en la oficina de cada uno de los cancilleres de la Organización de Estados Americanos y la oficina del señor Almagro secretario de la OEA”.

Haydee Castillo, representante de nicaragüenses en el Mundo

Castillo menciona que visitarán representaciones diplomáticas que estén abiertas en cada país donde haya presencia de nicaragüenses, incluido Taiwán.

Castillo advierte que ir a elecciones sin condiciones representa “ir a otro baño de sangre y además es ir a otro fraude seguro”. Es por eso que las seis organizaciones reunidas piden a la Comunidad Internacional adoptar todas las medidas de carácter político, humanitario y pacífico que conduzcan a debilitar la capacidad económica, política y militar del régimen de Ortega Murillo.

Otro aspecto que puntalizan es determinar plazos concretos para la reinstauración de todas las libertades, partiendo de la libertad de los presos y presas políticas, la devolución de la libertad de movilización, organización y expresión, el retorno del exilio con garantías, y el desarme de paramilitares con observación internacional.

Al final de la petición las organizaciones hacen un llamado urgente a la oposición formal, a deponer intereses personales y partidarios, para trabajar juntos en incrementar todas las presiones nacionales e internacionales, como continuidad de la resistencia cívica y pacífica, que conduzcan a cumplir con el grito de abril de 2018 de “Que se vayan”, y para que Nicaragua vuelva a ser República.