Antes de la explosión del Covid-19, Magda Trujillo diseñadora de artículos para el cabello tenía órdenes de entregas y pedidos por los próximos dos meses, se contagió del virus y las cosas cambiaron en su vida y negocio.

Trujillo es una emprendedora, habitante de un barrio de Managua, diseña todo tipo de accesorios para cabello de mujeres y niñas.  Su oficio del cual se siente orgullosa lo inició hace casi trece años cuando su primer hijo nació, con la idea de poder trabajar y estar cerca de el luego tuvo una niña, “para mí lo importantes era quedarme con los niños en la casa, cuidarlos, mire que esa era una buena entrada y además me gustaba las manualidades, y eso era bonito para mí.”

Magda trujillo, emprendedora y sobreviviente de Covid-19

 La rutina normal comenzaba, haciendo el desayuno y el almuerzo a las 5 y media de la mañana para poder hacer lo demás y atender las necesidades de sus hijos, las cosas del hogar, ir a entregar su trabajo terminado por encargo, hacer las compras de insumos para más, y pasar horas en su trabajo que tanto le gusta.

Todo se vino abajo por La Covid-19

El coronavirus ha golpeado fuerte a muchos emprendedores que diariamente enfrentan distintas dificultades para seguir funcionando con normalidad en medio de la pandemia.

Cuando Magda dio inicio a su emprendimiento lo hizo con crédito como casi todos los negocios en Nicaragua “fue con pequeños créditos que se pagan de diario, trataba de ir al día con los pagos, antes de todo esto era normal te daban crédito, sacaba casi tres docenas cinco docenas, pero cuando me empezó todo se me vino abajo.”

Salir  a la calle con todas de las medidas de seguridad, para evitar enfermarse ha formado parte  de su rutina, es el riesgo que deben de correr quienes deben salir todos los días para poder ganarse el día sin  embargo no fue suficiente Magda resulto afectada de la Covid-19  “me empezó con dolores de cabeza por que me problema es la presión, pase como tres días sin trabajar, trabaje lento, fueron mas de 20 días, metida en la casa sin hacer nada.

 Su vida se derrumbó por instantes, mientras trataba de recuperarse con la ayuda de su esposo un médico de la familia, por que prefirió cuidarse en casa, tomando todas las medidas de seguridad, y sobre todo protegiendo a sus dos hijos. “ me afecto la presión alta, dolores de cabeza, decaimiento, el cansancio excesivo. Me han quedado secuelas del contagio de la Covid-19, las cosas ya no son como antes. Dentro de las secuelas que me dejo haberme enfermado, me quedaron los nervios, horrible, paso metida en la casa, yo solo voy con pedidos y si no lo que hago lo mando en un bus o voy directamente a casa de los clientes a entregarlos.”

Cambios para resistir en el negocio y protegerse

A Trujillo le preocupa el cómo apoyar económicamente en el hogar, su enfermedad prácticamente estaba en segundo plano por la deuda del préstamo para la inversión, la que logro pagar con ayuda de su esposo “ después de haber cancelado ya no volví a prestar, entonces me quede trabajando con lo que tenia en casa, pero ya no volví a lo mismo, por que quede con miedo de volver a agarrar el virus de nuevo ya no iba igual al mercado, Mario (esposo) me llevaba al mercado entrego los pedido y me regreso de inmediato a la casa”.

La pandemia ha afectado el trabajo de esta emprendedora ya no hace la misma cantidad de productos, por lo tanto hay menos entrada de dinero en el hogar. “ En cuestión de trabajado e disminuido un montón, ya no trabajo lo mismo que hacia antes por lo mismo, quede bastante débil y me ha afectado por que la gente esta con duda, invierte poquito y aunque me pidan trato de agarrar pocos pedidos, yo misma me he limitado, no me comprometo a decir que voy a entregar un montón y solo son dos o tres personas nada mas por lo mismo no me siento capacitada para entregar ocho docenas o mas de lo que antes trabajaba”

 Nunca pensé que iba a vivir esto

Tener una vida activa, trabajando en la máquina de coser, con mucha tela, elásticos, cintas, la vida escolar de los hijos y sus actividades y además enfermarse con un virus que todos tenían miedo y pensar en continuar fue triste y difícil “eso fue horrible, fue realmente algo que nunca pese que nos iba a pasar esto.

¿Tuviste miedo de morir? !Si! es a la vez y todavía tengo miedo por que mis hijos son los que me mantienen con vida, mejor dicho, por ellos es que uno vive luchando por los hijos, pero es triste, por eso todos los días le doy gracias a Dios por amanecer.”