El aumento del queso en los mercados de Managua está cambiando la alimentación de miles de hogares nicaragüenses, donde el pollo se convierte en una opción más accesible para enfrentar la crisis del costo de vida

El precio del queso en Nicaragua continúa aumentando y golpeando el presupuesto de las familias, especialmente en Managua y otros departamentos del país. En muchos hogares, comprar una libra de queso ya resulta más caro que adquirir pollo, una situación que está modificando la dieta diaria de miles de personas.

En algunos mercados capitalinos, la libra de queso supera actualmente los 120 córdobas, según reportes recientes y testimonios de consumidores. Mientras tanto, el pollo entero mantiene precios más accesibles, oscilando entre 58 y 61 córdobas por libra en mercados de Managua, de acuerdo con monitoreos semanales del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC).

Comerciantes aseguran que muchas familias ahora priorizan la compra de pollo, huevos o cuajada, dejando el queso únicamente para ocasiones específicas o para el desayuno. La situación refleja el deterioro del poder adquisitivo y el impacto de la inflación alimentaria en Nicaragua.

Familias reducen consumo de queso por altos precios

Consumidores consultados en Managua expresan preocupación porque cada semana deben ajustar sus compras para poder completar la canasta básica. Algunos afirman que antes compraban varias libras de queso por semana y ahora apenas adquieren pequeñas cantidades.

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Entre los testimonios difundidos recientemente destaca el caso de Inés, una trabajadora migrante que señaló que ahora compra queso únicamente para el desayuno y en porciones reducidas. Otro ciudadano identificado como Felipe explicó que en su hogar el queso solo se consume dos o tres veces por semana debido a la pérdida de empleo y al incremento constante de los alimentos.

El economista Enrique Sáenz explicó que el aumento del queso evidencia la pérdida de capacidad adquisitiva de los salarios y el encarecimiento progresivo de productos esenciales. Según el especialista, alimentos tradicionales de la dieta nicaragüense están convirtiéndose en artículos menos frecuentes para las familias trabajadoras.

Además del queso, otros productos alimenticios han mostrado incrementos graduales durante los últimos meses, obligando a muchas personas a buscar alternativas más económicas en mercados y pulperías de barrio.

Exportaciones presionan precios internos del queso

Uno de los factores que estaría influyendo en el aumento del precio del queso en Nicaragua es el crecimiento de las exportaciones hacia mercados centroamericanos, especialmente El Salvador. Datos recientes indican que durante el primer trimestre de 2026 las ventas al exterior registraron un incremento considerable.

Comerciantes de lácteos sostienen que la alta demanda internacional provoca menor disponibilidad de producto para el mercado nacional, lo que termina presionando los precios al consumidor final. Esta situación afecta principalmente a familias de ingresos bajos y medios.

Aunque algunos reportes oficiales del MIFIC muestran semanas con estabilidad parcial en ciertos productos de la canasta básica, consumidores aseguran que el costo de los alimentos continúa siendo elevado en comparación con los salarios actuales.

En mercados como el Iván Montenegro y otros centros de compras de Managua, vendedores indican que el queso seco ronda entre 80 y más de 120 córdobas dependiendo de la calidad y la procedencia. En contraste, el pollo entero puede encontrarse entre 56 y 61 córdobas por libra.

Pollo gana espacio en la mesa de los hogares

El pollo se ha convertido en una de las proteínas más consumidas por las familias nicaragüenses debido a su precio relativamente más estable frente a los lácteos y la carne de res. Comerciantes aseguran que las ventas de pollo mantienen movimiento constante en los mercados capitalinos.

Según monitoreos recientes, la libra de pollo entero se cotiza entre 58 y 61 córdobas en Managua, mientras la pechuga ronda entre 65 y 80 córdobas, dependiendo del establecimiento y la presentación.

Mientras tanto, las familias continúan buscando estrategias para enfrentar el aumento de precios y poder completar la alimentación diaria. Algunas personas afirman que han reducido porciones, cambiado marcas o comprado únicamente lo indispensable para la semana.

La preocupación por el costo de la canasta básica sigue creciendo entre consumidores nicaragüenses, quienes advierten que cada vez es más difícil sostener los gastos del hogar en medio del incremento de alimentos esenciales como el queso, los huevos y otros productos básicos.