El encarecimiento del queso reduce el consumo y presiona la economía de los hogares nicaragüenses
El aumento sostenido del precio del queso en Nicaragua se ha convertido en una nueva preocupación para las familias, especialmente para quienes compran en mercados populares como el Mercado Iván Montenegro, en Managua. Este producto básico en la dieta nacional registra alzas que impactan directamente el gasto diario de los hogares.
Comerciantes consultados señalan que el flujo de mayoristas procedentes de departamentos tradicionalmente productores como Rivas, León, Granada, Masaya y Chinandega ha disminuido. La principal razón, explican, son los altos precios que encarecen la compra desde el origen y reducen los márgenes de ganancia.
Según personas vendedoras del mercado, la libra de queso llegó a cotizarse entre 110 y 115 córdobas, un precio que ha obligado a algunas y algunos comerciantes a bajar hasta 100 córdobas por libra para intentar sostener las ventas y evitar pérdidas mayores.
Menos ventas de queso y márgenes ajustados
Samuel Rocha, comerciante del Mercado Iván Montenegro, explicó que reducir aún más el precio no es una opción viable. Detalló que los costos de producción, transporte y la merma natural del producto hacen insostenible vender por debajo de cierto rango sin afectar seriamente la rentabilidad.
Esta situación ha provocado una disminución en el consumo. Familias compradoras optan por adquirir menores cantidades o sustituir el queso por otros alimentos, lo que también repercute en la dinámica económica interna de los mercados populares.
La reducción del movimiento comercial no solo afecta a quienes venden al detalle, sino también a la cadena productiva en general, desde personas productoras de leche hasta transportistas y distribuidoras.
Datos oficiales confirman la tendencia
De acuerdo con el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), entre noviembre y diciembre de 2025 el precio del queso seco pasó de 112.39 a 114.17 córdobas por libra, confirmando una tendencia al alza que incide directamente en el costo de la canasta básica.
El mismo informe oficial indica que el costo total de la canasta básica alcanzó los 20,821.68 córdobas en diciembre de 2025, una cifra que continúa presionando el presupuesto de las familias trabajadoras, especialmente aquellas con ingresos fijos o informales.
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En redes sociales, personas consumidoras han expresado su preocupación ante la posibilidad de nuevos incrementos, sobre todo de cara a la Cuaresma y Semana Santa, temporadas en las que el consumo de queso suele aumentar por tradiciones alimentarias.
Preocupación ciudadana y perspectivas
Portales digitales como 100% Noticias han recogido testimonios de la ciudadanía que teme que el precio del queso continúe subiendo en los próximos meses, agravando aún más el costo de vida. En comentarios y publicaciones, se repite la inquietud sobre la falta de alivio para los hogares.
Desde una perspectiva ciudadana, el alza del queso refleja un problema estructural más amplio relacionado con los costos de producción, la distribución y el poder adquisitivo. Mientras no existan medidas que estabilicen los precios de los alimentos básicos, la economía familiar seguirá enfrentando un escenario de creciente vulnerabilidad.
El precio del queso en Nicaragua, más allá de una cifra, se ha convertido en un termómetro del impacto cotidiano de la inflación en la mesa de las familias, marcando un desafío urgente para la seguridad alimentaria y el bienestar social.

