La comunidad de El Pochote vivió su fiesta patronal y la Jornada Mundial del Enfermo con un llamado a la esperanza
La mañana de este miércoles once de febrero, la comunidad de El Pochote celebró la festividad de la Virgen de Lourdes. Decenas de familias participaron en la eucaristía patronal.
La celebración reunió a personas adultas mayores, jóvenes, niñas y niños. El templo lució lleno de fe, cantos y muestras de devoción. Según la tradición local, la devoción surgió durante una fuerte sequía. Habitantes cuentan que el agua brotó de un pozo tras encomendarse a la Virgen.
Desde entonces, El Pochote honra cada año a Nuestra Señora de Lourdes. La fecha coincide con la Jornada Mundial del Enfermo en la Iglesia Católica. La Virgen de Lourdes es una de las advocaciones marianas más reconocidas en el mundo. Su origen se remonta a las apariciones en Francia en 1858.
En Lourdes, millones de personas peregrinan buscando consuelo espiritual y fortaleza. Esa misma esperanza se vive en esta comunidad rural del municipio de Comalapa.
Presencia pastoral en comunidad El Pochote
La celebración inició con palabras de bienvenida a las personas asistentes. Se destacó la presencia del obispo de la Diócesis de Juigalpa, monseñor Marcial Humberto Guzmán Saballos. También participaron el párroco Miguel Ángel Flores y sacerdotes invitados. Comunidades vecinas acompañaron la fiesta patronal.
La feligresía expresó alegría por la cercanía del obispo. Su visita fue valorada como un gesto de acompañamiento pastoral. Durante la homilía, el obispo llamó a ofrecer la enfermedad con fe. Invitó a vivir las dificultades como parte del camino de salvación.

Recordó que María se presentó como la Inmaculada Concepción. Subrayó que Dios nunca abandona a su pueblo. Pidió orar por personas enfermas y sus familias. Destacó que la fe puede transformar el dolor en esperanza.
El obispo reflexionó sobre las bodas de Caná. Señaló que María invita a recuperar el “vino” del diálogo y la oración. Animó a hombres y mujeres a abrir su corazón a Dios. Insistió en fortalecer la armonía y el respeto en los hogares.
Compromiso comunitario y servicio
Durante la misa se bendijo a monaguillos, monaguillas y ministros extraordinarios de la comunión. Se les animó a servir con responsabilidad y alegría. La comunidad agradeció el trabajo pastoral y el esfuerzo colectivo. Se reconoció el compromiso de quienes colaboran en el templo.
Al finalizar, entre cantos y aplausos, se renovó la confianza en la Virgen de Lourdes. El Pochote reafirmó su fe y su esperanza en Dios.

