El endeudamiento crece pese a desafíos económicos, con impacto en las finanzas públicas y privadas
Managua, Nicaragua — La deuda externa total de Nicaragua alcanzó los 16 139.3 millones de dólares al tercer trimestre de 2025, informó el Banco Central de Nicaragua (BCN) en su más reciente informe divulgado en enero de 2026. Del total adeudado, 54.9 % corresponde al sector público (aproximadamente 8 866.1 millones) y 45.1 % al sector privado (7 273.2 millones), datos que reflejan un incremento sostenido frente a trimestres previos.
Este crecimiento obedece tanto al aumento de la deuda pública como de la privada, con un incremento trimestral de 84.5 millones de dólares (+0.5 %) con respecto al periodo anterior, según detalló el BCN. Los desembolsos efectuados en ese periodo sumaron 772.3 millones de dólares, dirigidos mayormente al sector privado (83.8 %).
Las autoridades financieras han advertido que el crecimiento persistente de la deuda externa plantea desafíos para la estabilidad económica nacional, particularmente en contextos de volatilidad internacional y presiones fiscales.
Composición de la deuda y acreedores principales
El informe oficial detalla que el 43.1 % de la deuda externa fue contraída con organismos multilaterales, seguido por 30.7 % con acreedores bilaterales. Además, cerca del 2.9 % corresponde a banca comercial y el 23.3 % restante a proveedores y otros acreedores, lo que evidencia una diversificación en los tipos de financiamiento.
Históricamente, Nicaragua ha experimentado incrementos progresivos en su deuda externa: al cierre del segundo trimestre de 2025, el saldo fue de 15 886.7 millones de dólares, con una proporción similar entre sectores público y privado, lo que representó un aumento frente a trimestres anteriores.
En los periodos anteriores también se observó que la deuda externa total al primer trimestre de 2025 se situó en 15 778.9 millones de dólares, con un leve descenso frente a finales de 2024, debido principalmente a reducciones en la deuda privada.
Proporción de deuda respecto al PIB y efectos macroeconómicos
Organizaciones independientes y análisis de prensa han señalado que la deuda externa nicaragüense representa una proporción significativa del Producto Interno Bruto (PIB). Al cierre del primer semestre de 2025, la deuda externa se estimó en alrededor del 80.7 % del PIB nacional, una cifra que posiciona a Nicaragua en una situación de vulnerabilidad fiscal frente a otros países de la región.
Este elevado porcentaje implica que una parte importante de los recursos del país podría destinarse al servicio de la deuda, limitando el espacio fiscal para inversión pública en sectores como educación, salud e infraestructura. Además, la combinación de deuda pública y privada plantea presiones sobre la balanza de pagos y puede influir en las calificaciones de riesgo país de largo plazo.
Riesgos y perspectivas económicas
Expertos económicos han advertido que los continuos aumentos en el endeudamiento externo, especialmente si no van acompañados de un crecimiento económico robusto, pueden agravar la vulnerabilidad macroeconómica del país en los próximos trimestres. Las autoridades monetarias deberán evaluar cuidadosamente las condiciones de financiamiento y su impacto en la estabilidad financiera y social.
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El contexto global de tasas de interés cambiantes y la dependencia de financiamientos externos también pueden influir en el costo de servicio de la deuda, haciendo imprescindible una gestión estratégica de pasivos, así como una diversificación de fuentes de financiamiento para mitigar riesgos futuros.
Tendencias por sector y proyecciones
La estructura de la deuda refleja que tanto los sectores públicos como privado buscan capital externo para financiar actividades productivas e inversiones. El sector privado ha sido receptor de una parte significativa de los desembolsos, lo cual podría apuntar a una expansión de proyectos empresariales y de comercio internacional.
Sin embargo, el continuo incremento del endeudamiento exige transparencia y eficiencia en el uso de los recursos, además de políticas fiscales que fomenten el crecimiento económico sostenible y reduzcan la dependencia de financiamientos externos.

