Más de 100 mil personas trabajadoras reciben aumento del salario mínimo en medio de incertidumbre económica
El ajuste salarial zona franca Nicaragua 2026 entró en vigencia desde enero y beneficia a más de 100 mil personas trabajadoras de empresas bajo el régimen de zona franca, según información divulgada por el diario La Prensa. La medida marca el inicio del año con un incremento en el salario mínimo para uno de los sectores laborales más numerosos del país.
La actualización salarial corresponde al penúltimo tramo del acuerdo tripartito quinquenal, suscrito entre el Estado, el sector empresarial y las organizaciones sindicales. Con este ajuste, el salario mínimo mensual se fijó en 9 986.46 córdobas, lo que representa un aumento de 627.08 córdobas en comparación con el salario vigente hasta diciembre de 2025.
Este incremento ocurre en un contexto económico complejo para el sector de zona franca, caracterizado por despidos, reducción de turnos y una disminución en las órdenes de producción. A pesar de ello, el ajuste busca responder, al menos parcialmente, a las necesidades de quienes han logrado mantenerse en sus puestos de trabajo en medio de la contracción laboral.
Presiones externas y desafíos productivos por ajuste salarial
Fuentes vinculadas al sector productivo local señalaron que uno de los factores que más ha incidido en la situación actual es el impacto de aranceles internacionales, particularmente el arancel del 18 % impuesto por Estados Unidos a productos nicaragüenses. Esta medida ha afectado la competitividad de las exportaciones y ha reducido la demanda de producción en maquilas y otras industrias instaladas bajo el régimen de zona franca.
La presión arancelaria, sumada a costos logísticos y a la incertidumbre del mercado internacional, ha llevado a varias empresas a replantear operaciones, afectando directamente la estabilidad del empleo. En ese escenario, el ajuste salarial se percibe como un alivio limitado frente al aumento sostenido del costo de la vida.
Especialistas en temas laborales advierten que, aunque el incremento es positivo, la capacidad adquisitiva de las personas trabajadoras sigue siendo insuficiente para cubrir necesidades básicas como alimentación, transporte, vivienda y servicios. El salario mínimo, señalan, continúa rezagado frente a la inflación acumulada.
Reacciones mixtas ante el aumento salarial
Organizaciones laborales y personas trabajadoras han recibido el ajuste salarial con reacciones encontradas. Por un lado, existe alivio por el aumento del ingreso mensual; por otro, persiste la preocupación por la estabilidad del empleo y el futuro económico del sector de zona franca en Nicaragua.
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Algunas voces sindicales destacan que el cumplimiento del acuerdo quinquenal es importante, pero insisten en la necesidad de políticas que protejan el empleo y fortalezcan la industria nacional, especialmente ante un entorno internacional adverso. También demandan mayores mecanismos de diálogo y transparencia en las decisiones que afectan al sector.
Mientras tanto, el ajuste salarial zona franca Nicaragua 2026 se convierte en un indicador clave del inicio del año económico, reflejando tanto los avances logrados mediante la negociación tripartita como las limitaciones estructurales que enfrentan miles de personas trabajadoras en el país.

