Este martes 02 de marzo, fue la aplicación de la primera dosis de la vacuna a varios pacientes con enfermedades crónicas.
Estas personas para recibir la inmunización tuvieron que firmar un documento donde aceptan se les aplique de manera “Voluntaria” después de una charla que les brindan supuestamente para conocer la información y posibles riesgos de dicha vacuna.
En el consentimiento que firmaron al recibir las vacuna contra la Covid-19, se lee:
“Por medio de la presente manifiesto que estoy satisfecho/a con la información recibida sobre la aplicación de la vacuna Covid-19 y los síntomas que puedan presentarse.
En tal condición Acepto voluntariamente que me aplique la vacuna Covid-19, y eximo al Gobierno de Nicaragua y al Miniterio de Salud de toda responsabilidad ante eventos relacionados con ello.”

Para el doctor José Luis Borgen, de la Unidad Médica, el hecho de firmar un documento, no está hecho para que la población lo lea, lo entienda y haga sus observaciones, es una exigencia que ha mandatado el gobierno lo cual considera innecesario y da desconfianza.
Este tipo de documentos, en esta situación es innecesario por que la vacunación contra el Coronavirus debería de realizarse similar a los procesos de vacunación contra el sarampión, contra la polio, la VCG u otras vacunas. Es decir que cuando te obligan a firmar un documento que dice que cualquier cosa que te puede pasar es porque aceptaste y nadie te obligo crea incertidumbre y desconfianza en la población a cerca de la efectividad de la vacuna y la seguridad de ella y tercero que introduce el miedo de riesgo de complicaciones y de muerte por la vacuna”.
Manejar un proceso de vacunación con criterios políticos y no con criterios científicos técnicos “es un error o una negligencia del gobierno de Nicaragua. “añade Borgen.
Según medios oficiales, los pacientes que recibieron la primera dosis de vacuna posteriormente estuvieron en observación en el Hospital Cruz Azul y será en esa misma unidad que recibirán el próximo 23 de marzo la segunda dosis de Sputnik V.

