Ganado Reyna: en el departamento de Rivas hace unos 53 años, Don Joaquín Reyna, propietario de la finca el Pino, ubicada en Potosí, seleccionó un grupo de vacas y sementales con ciertas características que el consideró ideales para la ganadería del trópico seco. Creando una raza que se le conoce con el nombre de ganado Reyna, con las características siguientes:

. Color rojo.

. Pelo fino.

. Grupa alta y amplia.

. Tamaño mediano.

. Buen convertidor de pasto en carne.

. Producción de hasta 7.9 litros de leche con 4.5 % de grasa.

. Excelente para el trabajo de tiro. 19

. Adaptado a las condiciones adversas del medio ambiente.

. Resistente a ectoparásitos y enfermedades.

Esta raza encaja muy bien en el concepto de doble propósito cuya característica primordial es la supervivencia bajo condiciones de estrés, mala alimentación, pobre manejo, y condiciones no aptas para el animal especializado que tendría consecuencias negativas en su rendimiento. Además, en el trópico puede producir leche con mayor contenido de nutrientes aunque en menor volumen. Su carne puede ser mucho más magra en comparación con animales especializados sometidos al mismo esquema de manejo.

El origen del ganado Reyna en Nicaragua

El ganado Reyna es una de las razas bovinas más emblemáticas de Nicaragua. Surgió a partir de procesos de selección realizados en el país durante el siglo XX. Su desarrollo está estrechamente vinculado a la necesidad de contar con animales adaptados a las condiciones tropicales, especialmente en zonas de alta humedad y temperaturas elevadas. Se considera que su base genética proviene principalmente del ganado criollo centroamericano, con influencias de razas cebuinas que aportaron resistencia y rusticidad.

A lo largo de las décadas, ganaderos nicaragüenses impulsaron la mejora del ganado Reyna mediante la selección de ejemplares con mayor capacidad lechera, fertilidad y adaptabilidad. Este proceso permitió consolidar una raza funcional, capaz de producir leche de buena calidad en sistemas extensivos y con recursos limitados. Su coloración, generalmente clara o blanca, así como su tolerancia a enfermedades y parásitos, la convirtieron en una opción ideal para muchas fincas del país.

Hoy en día, el ganado Reyna representa un importante patrimonio genético nacional. Diversas instituciones y productores continúan trabajando en su conservación y promoción, reconociendo su valor tanto económico como cultural. Más allá de su rendimiento productivo, esta raza simboliza la identidad ganadera de Nicaragua y el conocimiento acumulado de generaciones que han sabido adaptarse y prosperar en el trópico.