REPÚBLICA DOMINICANA: Agencia EFE

Elecciones. República Dominicana pide cambio en las urnas bajo la amenaza del coronavirus

El líder opositor dominicano Luis Abinader se proclamó ganador de las elecciones presidenciales de la República Dominicana, asegurando que su victoria parece "irreversible". Se llama Luis Abinader y está llamado a protagonizar una proeza histórica en República Dominicana. Este político y empresario se ha batido en los últimos meses contra las vacas sagradas de la política local y también contra el temido coronavirus. A los primeros, encarándoles con un discurso de cambio y contra la corrupción, empujado por el hastío del pueblo. Al segundo, luchando contra él junto a su mujer, también contagiada, y junto a varias de sus hijas. Una batalla de la que todos ellos salieron vencedores.

Es una enfermedad dura, pero la enfrenté con fortaleza y con la fe en dios de que iba a vencer, confesó el candidato durante la campaña, casi siempre virtual. Una enfermedad tan dura como sus rivales, que en principio han sucumbido ante la ola del cambio que parecía imparable desde hace meses.

Los primeros resultados electorales así lo confirman, con el 26,70% de los votos escrutados. Abinader, candidato socialdemócrata y fundador del disidente Partido Revolucionario Moderno (PRM), encabeza los escrutinios con el 53,04% de los votos, lo que le otorgaría la mayoría suficiente para ser declarado presidente electo y sin necesidad de convocar una segunda vuelta. A Abinader le bastaría con el 50% para conquistar la presidencia dominicana.

 

Daniel Santana reportó de República Dominicana para Radio Camoapa que en un primer reporte oficial del Tribunal Electoral de República Dominicana, Luis Abinader, candidato presidencial del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM), encabeza el conteo de las votaciones, como posible candidato a la presidencia.

En el segundo lugar aparece el oficialista Gonzalo Castillo, el elegido por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para suceder a Danilo Medina, el actual presidente y principal derrotado en las urnas tras dos legislaturas al frente del país. Al 26% sólo contaba con el 37,14% de los escrutinios.

Castillo ya sabía que la remontada era casi imposible, incluso los votantes que se lo encontraron en la mañana en su colegio electoral se lo recordaron al entonar el estribillo del merengue de moda en el país: "Se van, se van, ya se van".

La otra vaca sagrada derrotada ayer es el casi eterno Leonel Fernández, tres veces presidente y líder de La Fuerza del Pueblo. Este malabarista de la política fracasa (con un escaso 8,80%) así en su último experimento de poder, tras protagonizar hace 25 años una de esas transformaciones sólo posibles en tierras tropicales. El aquel entonces líder del marxista PLD pactó con el derechista Joaquín Balaguer, sucesor del dictador Leónidas Trujillo, para impedir el acceso al poder del socialista Peña Gómez.

Los asesores de la española Izquierda Unida, ya asombrados entonces ante los mítines multitudinarios, eran incapaces de explicar a sus jefes en Madrid qué estaba pasando en aquella isla del Caribe.

Los principales retos para el ganador son la gestión de la pandemia y la recuperación económica de un país cuya caída del PIB este año rondará un 6%. La economía local depende del turismo, las remesas de sus emigrantes y la capacidad de financiación internacional.

Fue una jornada marcada por la presencia del Covid en el país, en su momento de mayor impacto en la sociedad. El récord de contagios alcanzado el sábado, que sobrepasan los 37.000 totales, asustó a la sociedad dominicana, que ya ha enterrado a 794 personas por culpa de la pandemia.

Precisamente uno de los recuperados es el candidato favorito, de 52 años, quien ha descrito para los medios de su país cómo fue su batalla familiar contra el coronavirus. "Los primeros días fueron duros, hasta se nos quitaron las fuerzas. Es una enfermedad molestosa e incómoda", aseguró, a la vez que mostró su convencimiento de que no pasó a mayores y que completó una "recuperación rápida" al no ser paciente de alto riesgo.

Durante la atípica jornada electoral también se produjeron varios incidentes violentos, el más grave en Santo Domingo. Una persona resultó muerta y otras dos con heridas durante una reyerta por motivos políticos en el colegio electoral de Nuestra Señora del Carmen. Al cierre de las urnas también se reportaron tiroteos en Barahona, ciudad sureña cercana a la frontera con Haití.