Reportaje: Protesta y represión en cinco meses de crisis

Al cumplirse 5 meses de las protestas cívicas en Nicaragua, los organismos de derechos humanos registran centenares de personas muertas, desaparecidas, encarceladas, perseguidas y decenas de miles desplazadas fuera del territorio nacional. La ciudadanía apostó por el dialogo, pero la respuesta del gobierno fue la represión, quitando tranques y barricadas a punta de fuego y con el uso desmedido de la fuerza policial y de grupos paramilitares. A pesar de esta realidad las personas mantienen su protesta en las calles de casi todas las ciudades del país.

Cuando se observan las marchas, pueden encontrarse rostros de todas las edades, estratos sociales, credos religiosos e ideologías. En Camoapa algunas personas han sorprendido a sus partidos políticos, como el señor Francisco Hernández que tomó la decisión de integrarse a las protestas.

Las motivaciones son diversas, pero todas las versiones señalan que no pueden ser indiferentes con la tragedia que vive el país.

La voz de la juventud imprime fuerza a cada movilización, sean estas, marchas, plantones, cadenas humanas, o, lo más reciente, la colocación de globos de color azul y blanco en calles y parques.

Existe claridad en la lucha cívica y las personas se preguntan porque simpatizantes del gobierno reaccionan violentamente frente a una realidad semejante a la que ellos vivieron.

En su estrategia, las autoridades han pretendido disminuir el espíritu de las protestas mediante el uso de la fuerza, pero quienes marchan en las calles afirman que su compromiso por la patria es mayor.

Quienes marchan han recibido señalamientos de ser golpistas, terroristas, entre otros calificativos pero hay pensamientos que contrarrestan a ese discurso. Ignorar las cosas feas que se dicen en las redes sociales es uno de los mecanismos utilizados por la gente como señala Francisco Hernández.

Reportaje completo:

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