Agonía del Santa Fe.

Raúl Martínez Marín

Tablas podridas, despegadas, quebradas por la mitad y otras con orificios…Es lo primero que observa la población en el puente colgante Santa Fe (Amores del Sol)…construido hace unos 20 años.

El puente está ubicado a 32 kilómetros de distancia, al este de la ciudad de Camoapa. Tiene una longitud de 120 metros de largo, es decir más de una cuadra.

Sobre el deteriorado puente circulan cientos de personas que viajan al fondo de la montaña o hacía la ciudad. Además de turistas que llegan a disfrutar del verde paisaje y la majestuosidad del Río.

El lugar luce imponente. Por todo lo ancho de 100 metros viajan libremente las turbulentas aguas del Río Murra, Uno de los más grandes e imponentes del municipio. En la época de verano el agua se percibe un tanto clara río abajo puede incluso observarse uno que otro pez. En esta época del año el agua se observa oscura serena y con muchos sedimentos.

Sobre la ribera del Río pueden observarse árboles de Sota caballo otras variedades características de las vegas de los ríos que adornan el paisaje.

Una vez sobre el deteriorado puente se puede percibir la humedad de la tierra, agua, el verde de los árboles que se mecen y acarician el agua al ritmo del viento. El aire fresco y húmedo sopla de una forma especial. La adrenalina es única, puede sentirse como vibran los cables del puente, que muchas veces se mueve al ritmo del viento.

Pero bien, no se confunda, no es una estación turística en medio de la vegetación. No es un regreso a la infancia, ni un capricho a lo Peter Pan. Es una infraestructura que fue construida como producto de las demandas y necesidades de la población local. Pero…eso no significa que no pueda detenerse para apreciar la belleza natural del paisaje. Eso no significa que los enamorados no puedan llegar a disfrutar de un hermoso paisaje en medio de la nada.

Hace más de 20 antes que el puente fuera construido, las y los comunitarios pasaban con cables y manilas la producción que salía con destino a la ciudad. Cruzar el río era una odisea. Las bestias cruzaban los grandes pantanos que se formaban a las orillas de las pasadas.

Cruzar el fago no era lo más difícil, sino…atravesar el río en diagonal. Esa travesía dejo perdidas de animales y personas que fueron arrastradas por las fuertes aguas del Murra.

El soñado puente fue construido a mediados de los 90. Para la gente fue un sueño hecho realidad. Una verdadera utopía y más aún, al observar un piso de 120 metros de madera y cableado sobre el aire. Eso era algo inimaginable.

Después de 20 años. La gente sigue cruzando el puente. Niñas, niños, adolescentes y adultos pasan sobre la madera deteriorada por el sol el agua, el aire, aceites y otros productos corrosivos que a la larga hacen estragos sobre los trozos de madera y cables.

El puente colgante, es igual que un arco, una estructura que resiste gracias a su forma. Es un mecanismo resistente. El cable es un elemento flexible, lo que quiere decir que no tiene rigidez…

Funcionarios de la alcaldía ya conocen del problema. “Hace unas semanas llegaron al lugar. “Apoco vinieron pero no resolvieron nada” asegura un productor de la zona.

La comunidad ha decidido tomar el toro por los cuernos. Algunos productores han comenzado a alistar la madera para dar inicio con las obras de reparación. “Ya hay un señor que posiblemente haga el trabajo”. Menciona tímidamente un joven productor.

El puente a como está es un peligro, un mal paso y se puede caer sobre las rocas o las aguas del río. Sobre el deteriorado piso de madera puede observarse como la gente pasa cargando sobre los hombros, leche y otros productos que salen de la finca hacía. La reparación del puente, debería de ser una prioridad urgente para evitar hechos lamentables.

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