EFE: El Gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega cumplió hoy lunes seis días sin ofrecer el informe sobre los casos confirmados del COVID-19, mientras los hospitales acogían a cientos de pacientes con problemas respiratorios. El Ejecutivo, que ha minimizado la pandemia desde un principio, mantiene congelado desde el martes pasado, cuando rindió su último informe, en 16 los casos confirmados y en 5 los fallecidos por el coronavirus.

Ni el secretario general del Ministerio de Salud, Carlos Sáenz, quien estaba a cargo de la lectura diaria del informe, ni la vicepresidenta, Rosario Murillo, que hace también de portavoz oficial, actualizaron las cifras este lunes.

El independiente Observatorio Ciudadano COVID-19 contabiliza hasta este lunes al menos 1.033 casos de contagio de la enfermedad, 1.017 casos más que los reconocidos por las autoridades. También reporta 188 muertes por neumonía y sospechosas de COVID-19 que han sido verificadas por el Observatorio. Además, registran 122 profesionales de la salud con sintomatología asociada o presuntiva de coronavirus y otras 403 personas hospitalizadas con esos mismos síntomas.

El silencio oficial sobre la pandemia en Nicaragua, según fuentes médicas, es porque el sistema de salud se encuentra saturado ante el aumento de casos sospechosos, que contrasta con la política de negar y minimizar por parte del Gobierno. "La información que daba el Ministerio de Salud se ha estrellado contra la crudeza de la realidad", señaló la doctora Josefina Bonilla, especialista en Salud Pública y miembro del Comité Científico Multidisciplinario.