Todo lo que tenga que ver con el chantaje, las humillaciones hacia las mujeres, haciéndolas sentir menos o atribuir que ellas son culpables de la violencia que viven, aislarlas de familiares o amistades, es manipulación o violencia psicológica, ejercida principalmente por el hombre. Sin embargo, se puede salir de esa situación.

Maryce Mejía socióloga de La Red de Mujeres contra la Violencia atribuye que “ la  manipulación nace por la construcción de los hombres que nacieron en esa pedagogía, criados de tal manera que por ser hombres tiene que ser fuertes, dominar para poder hacerle frente a su masculinidad o virilidad. Mientras que, a las niñas y mujeres, se les cría sumisas, para ser controladas, para atender a otros y olvidarse de ellas”. Partiendo de esa educación tan diferente surge el abuso de poder de hombres hacia las mujeres. Ahí entra el chantaje y la manipulación.

Foto- Psicotesa

Radio Camoapa tuvo la oportunidad de conocer a dos mujeres que lograron salir de esa violencia psicológica que no las dejaba vivir en paz.

Elizabeth tiene 33 años vive en Managua, tuvo una relación de seis años con el papá de su hijo, y tiene diez meses de haberse separado “cuando él hacía algo y yo me daba cuenta, él me decía que el pleito era culpa mía. Pero no era porque yo me había dado cuanta, sino porque le había reclamado”. En el momento me sentía culpable, después me ponía a analizar las cosas y decía yo no tengo la culpa yo no hice nada malo, no tengo por qué soportar ese comportamiento.

¿Tenías que pedir disculpas para que las cosas se calmaran?

“En algún momento si, por que sentía que la culpa era mía, entonces yo me tenia que disculpar por defender mis derechos”, comenta.

La socióloga Mejía, explica que cuando el hombre es manipulador el distorsiona la realidad, de su pareja, porque hay un efecto bastante perverso por ser pareja hay amor y hay violencia. Entonces por eso es muy difícil que las mujeres puedan identificar a tiempo el abuso. Los hombres son bastante planificadores e inteligentes para captar a su víctima y hacerla perder cualquier sentido de la realidad.

Fueron seis años los que Elizabeth convivió con su ex pareja, pero fue en los últimos tres años que el empezó a mostrar cambios violentos, ella pudo darse cuenta que podía salir de ese círculo de violencia, y luchar bajo el chantaje de “que no podía hacer nada, que no podía sin él.”

“La manipulación se daba por que  yo no trabajaba en ese momento, Entonces yo pensaba si yo me voy como voy a sobrevivir, como voy a hacer con el niño, donde voy a vivir, y la pareja se aferra a decir “  en tu familia nadie te va a apoyar estas sola, en tu casa nadie te quiere”, entonces una piensa eso y como que te detenes, pero dije “no” me tengo que ir de aquí.” Relata

Además de haber sufrido abusos psicológicos, cuenta que también sufrió empujones. Sin embargo, todo lo que vivió fue en silencio, pues nunca le conto a nadie lo que sucedió en su hogar. “Mis cosas yo no se las contaba a nadie cuando yo me decidí a ir, después de un problema en diciembre, todo el mundo se sorprendió por que yo no le contaba mis problemas a nadie, ni a mi mamá ni a mis hermanas. Cuando yo ya me sentía mejor no me sentía triste decidí contar, porque la gente juzga y no sabe.

Ya han pasado diez meses desde que decidió separarse se siente bien así, sin embargo, tiene temor conocer a alguien y tener otra mala experiencia de violencia, además de las constantes críticas de las personas.  “no siento la necesidad de estar con alguien como pareja por que siento que va a ser el mismo circulo, pleitos mentiras, engaños. A penas uno decide salir ya creen que es porque te fuiste con otra pareja, por que le machismo es así, a veces las mujeres somos más machistas, porque siempre que una pareja tiene algún problema dicen:  seguro el no hacía eso, si ella hubiera hecho esto talvez el hombre no la hubieran dejado. No saben lo que en realidad pasa en la pareja. A veces uno por eso se queda aguantando por el que van a decir que van a pensar, pero dije No, no puedo seguir así, lo que piensen no me importa por que nadie va a sentir por mí, y cuando yo me vaya de aquí nadie me va a dar un peso para irme, y fue la mejor decisión”.

Haber salido de ese circulo de violencia para Elizabeth “fue la mejor decisión y se siente muy feliz”, señala.

Marling es una mujer de 40 años, también vive en managua, vivió por 18 años con el padre de sus tres hijos, Los primeros años fueron maravillosos, luego el se puso inseguro, pleitisto, chantajista y celosos, la vida de Marling cambio totalmente.

 

“Mi pareja no quería que saliera, que trabajara, que no tuviera amigos, eso me entristecía a mi por que eran amistades de infancias, él me tenía alejada de ellos.”

Marling es administradora de empresa, su carrera le costo sacarla, por que el le impedía que fuera y si iba a clases se le aparecía en la universidad para pelear.

Para Maryce Mejía cuando hay manipulación es cuando ya el hombre, ya tiene a la mujer completamente segada y ella pierde cualquier noción de autoestima de que pertenece a ella misma, es el momento de hacer con ella lo que quiera, “su primer objetivo es desaparecer la integridad la autoestima de la pareja, por eso es que la violencia psicológica es bastante perversa y después de la violencia psicológica vienen otros daños, viene la física, la patrimonial, hasta el punto de la violencia extrema hacia la mujer que es el femicidio” .

Afortunadamente para Marling dice que con el tiempo ella “abrió los ojos que no quería estar en eso, de tantos problemas y discusiones”, otro punto a su favor es que no se quedó callada y hablaba con amistades “Hable con amigos ellos me aconsejaban, si el es así ahorita, mas tarde se va a convertir en una relación toxica, vas a tener mas problemas busca como salir”. Eso a ella le dio animo y tomo la decisión de salirse de esa relación.

Se logro separar hace cuatro años de su pareja, actualmente habla con el por la relación en común de sus hijos y afirma “creo que vivimos mejor ahora que como antes, porque me manipulaba diciéndome que no estudiara, que no trabajara por que el me daba todo, con tal de que estuviera en la casa y no saliera, me alejaba de la gente.”

El aislamiento de la familia y amistades fue difícil para Marling, hoy le da gracias a Dios de haber salió de esa vida de manipulación y ya lo supero, y asegura que es triste vivir en esa situación “Toxica”.

Elizabeth alquila una casa, trabaja con una amiga en un buffet de alimentos, es enfermera, y está por iniciar el oficio de Barberia.

Marling termino su carrera de administración de empresas en la Universidad Centroamericana, es farmacéutica, y lleva cinco niveles de Ingles, y es una emprendedora.

Ahora ellas deciden lo que quieren hacer, libres de la manipulación machista.

Elizabeth recomienda a esas mujeres que en este momento están sufriendo violencia psicológica “Si una mujer se siente maltratada, triste, que analicen la situación y que piensen que la vida solo es una, no hay vivir triste sintiéndose mal por las cosas malas que hace otras personas y no estar esperando que cambie, porque la verdad es muy difícil. Ay momentos en que se portan bien, pero la verdad es que no, no es un cambio verdadero.

 

Maryce Mejía Socióloga de La Red de Mujeres contra la Violencia, comenta que La Red impulsa mucho la campaña de romper el silencio, para que la mujer pueda identificar y puedan hablar sus situaciones con otras mujeres. Hay una línea de apoyo a la que las mujeres o cualquier persona puede llamar para tener atención psicológica el número es 8126 5073.