La Red Internacional de Derechos Humanos, Ridh presentó una denuncia ante los procedimientos especiales de la ONU sobre las violaciones de los Derechos Humanos de los presos políticos nicaragüenses, en el contexto de la pandemia COVID-19.

En este informe denunciamos las múltiples violaciones de derechos humanos que sufren las personas privadas de libertad en condición de presidio político en Nicaragua, agravadas por la situación sanitaria del Covid-19. Esta exhaustiva investigación está basada principalmente en entrevistas realizadas a familiares de treinta víctimas aquí incorporadas, de los más de noventa casos de detenciones arbitrarias por razones políticas de las que se tienen registradas en todo el país”, puntualiza Martha Jackson de Ridh.

Salvador Lulio Marenco abogado y defensor de DDHH del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Mas

 

Salvador Lulio Marenco abogado y defensor de DDHH del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Mas, saluda el llamado urgente de denuncia publicado por la red Internacional de Derechos Humanos, expresando  “ en este llamado urgente se denuncia las condiciones de insalubridad y vulnerabilidad que las personas privadas de libertad enfrentan ante la pandemia del Covid-19, situación que se incrementa en las personas presas políticas a quienes constantemente se les niega una atención medica de calidad y acorde a sus necesidades”.

 

Familiares de presos politicos- Foto: Confidencial

Jackson refiere que “desde marzo del 2020 cuando se dio la confirmación del primer caso de Covid-19 en Nicaragua, el gobierno de Nicaragua no ha establecido hasta la fecha ninguna medida de prevención y contención de la pandemia en todo el país, particularmente en todos los centros de detenciones”.

El abogado Marenco refiere que también el Observatorio Nicaragüense Contra la tortura del colectivo, “ha recopilado información y testimonios sobre la falta de acción del Estado para prevenir contagios del Covid-19, y por el contrario se han documentado y tomado medidas que atentan en contra de la integridad de estas personas, sometiéndolas a tortura, aislamiento y recluyéndolos a reclusión inhumana y celdas de máxima seguridad, además celdas inadecuadas, limitando el  acceso al sol y  constantes requisas, sustracción de alimentos y medicinas por agentes penitenciarios.

Todas estas acciones irresponsables y criminales han provocado un derrame cerebral y una condición de salud critica al preso político Justo Rodríguez quien se encuentra en estado grave en el hospital Lenin Fonseca, refiere el Abogado.

Según el organismo internacional, esta denuncia además expone otros problemas de salud latentes, en muchos casos debido a -o agravados por- actos de tortura y otros tratos crueles sufridos en el momento de su captura o durante su detención contra los presos políticos de Nicaragua.

“La falta de medidas tomadas por el Estado en el contexto del Covid-19 hacia los detenidos en su custodia, es grave y vulnera principalmente sus  derechos a la vida y al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, denuncia Jackson.

El informe expone, que varios de los hechos de violencia y tortura se dieron en estaciones de policías que fungen como centros de detención provisional y la Dirección de Auxilio Judicial conocida como El Chipote.